Image via WikipediaLos depósitos bancarios, son productos que ofrecen las entidades bancarias. Se denominan de pasivo, ya que el capital inicial aportado, deberá ser devuelto por la entidad bancaria, junto con los intereses que fueron pactados en el momento de creación del depósito.
Hoy en día existen depósitos de muchos tipos, pero en líneas generales pueden ser depósitos a la vista o a plazo.
Los depóstivos a la vista, como clientes podemos decidir el momento de devolución del depósito, bien parcialmente o el total, y por tanto nuestro dinero estará siempre disponible (liquidez), sin penalización, y símplemente con el previo aviso pactado con la entidad.
Los depósitos a plazo, cuando se contratan, fijan el plazo en el que el cliente podrá recuperar su capital aportado. Normalmente, se incluyen excepciones para poder recuperarlo antes de la fecha pactada, aunque a diferencia de los depósitos a la vista, aquí si tendremos penalización.
Además de la diferencia en cuanto a liquidez y visibilidad por parte del cliente, nos encontraremos con importantes diferencias en cuanto a tipo de interés, siendo muy superior la rentabilidad de los depósitos a plazo.
Nos encontramos en estos días ya, con depósitos a un día, dos, una semana, quince días ...
Por tanto mi recomendación, es tener siempre al menos un depósito a plazo (en función del plazo, variará la liquidez también), en lugar de tenerlo disponible en nuestra cuenta corriente, para de este modo, generar mayores intereses, a la vez que tendremos total disponibilidad.



















































































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