Se puede definir un ETF o Exchange Traded Fund como un fondo de inversión que intenta replicar a un índice o bien una cesta de valores que cotizan en bolsa. Los ETF, al igual que los fondos tradicionales, son Instituciones de Inversión Colectiva que permiten invertir en carteras de activos, y que se dividen, también como los fondos tradicionales en participaciones de valor liquidativo diario.
La principal diferencia entre unos y otros, es que los ETF ofrecen la posibilidad de comprar y vender en tiempo real, ya que cotizan en bolsa.
Las principales características de los ETF son:
Liquidez: Según indicábamos, pueden comprarse y venderse durante la sesión bursátil, que es desde mi punto de vista, uno de los principales inconvenientes de los fondos tradicionales.
Bajo Coste: Las comisiones de gestión no suelen superar el 0,4 por ciento, aunque como ocurre con las acciones, también tienen coste de corretaje.
Transparencia: Puesto que suelen ser réplicas de índices, conoceremos en todo momento su composición, otro de los inconvenientes de los fondos tradicionales.
Accesibles: Es posible acceder a un ETF mediante la compra de una única participación.
Flexibles: Una vez más, en contraposición a los fondos tradicionales, es posible entrar y salir de un ETF como lo haríamos de cualquier acción cotizada.
Parecen una buena opción, ¿ tu qué opinas?


















































































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