Un warrant es una opción que emiten las instituciones financieras sobre determinandos títulos. Desde el punto de vista financiero, una opción y un derivado son similares.
Los warrants puedes ser, bien opciones de compra (call) o de venta (put). De tal forma que una opción call permite al inversor (da la opción) de comprar el activo referenciado a las condiciones pactadas (precio de ejercicio que no varía una vez se emite el warrant) hasta la fecha de vencimiento (momento en el que dejará de tener derecho sobre la opción, que suele ser de entre 18 meses y 2 años), presuponiendo que dicho activo subirá de precio, mientras que mediante las opciones put, el inversor tendrá la opción de vender el subyacente al precio de ejercicio, es decir, su apuesta es que el activo bajará de precio.
Los warrant pueden referenciar a accciones, a cestas de acciones, a índices bursátiles, a divisas e incluso a tipos de interés.
Dependiendo del tipo de ejercicio de warrant podremos ejecutar nuestra opción put o call de dos modos:
- En la fecha de vencimiento si nuestro warrant es de tipo europe.
- En cualquier momento desde la emisión hasta la fecha de venciiento, si se trata de un warrant de tipo americano (es el más común).
Cuando el inversor decide ejecutar su opción de compra o venta, puede:
Realizar el intercambio de acciones a cambio del precio de ejercicio pactado (entrega física).
Realizar el cobro/pago en efectivo de la diferencia de precio al que cotizan las acciones ese día en el mercado (precio spot) y el precio de ejercicio (entrega financiera). Es la más habitual por su simplicidad.
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