Foto: Me voy a comprar una casa redonda
Sabemos que comprar una casa es una de las decisiones más importantes que tomaremos en nuestra vida, pero ¿ qué marca la diferencia entre aventurarse a comprar una casa o no hacerlo?
La principal cuestión a tener en cuenta para tomar esta decisión debe ser la temporalidad, es decir, el tiempo que tenemos previsto utilizar dicha vivienda.
La vivienda, como cualquier otro bien económico, puede subir de valor, pero también bajar. Esto lo tenemos claro últimamente, y no es la primera vez que lo hemos visto. Entre 1991 y 1997 la vivienda bajó un 17%.
La compra de una casa debe ser una inversión a largo plazo con un objetivo superior a los 5 años, ya que los costes de compra y venta, unidos a la lenta apreciación de este tipo de bienes (a excepción del boom inmobiliario) hacen que las posibilidades de perder dinero aumenten considerablemente.























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