Que somos compradores compulsivos, eso lo tenemos claro. Unos más que otros por supuesto.
Si somos capaces de planificar nuestra compra en el menor número de veces, estaremos reduciendo, sin darnos cuenta, el gasto familiar, ya que:
Menos visitas al mercado. Con la distribución comercial de nuestra época, lo normal es que tengamos que utilizar el coche. Por tanto, si somos capaces de reducir las compras, estaremos reduciendo el gasto en combustible.
Compra compulsiva. Como apuntábamos al principio, somos compradores compulsivos. Al reducir el número de visitas, esteremos reduciendo el número de compras no necesarias.
Ahorro de tiempo. Optimizando el tiempo de compras, tendremos tiempo para disfrutar de otras actividades.
Publicar un comentario en la entrada