Os he hablado hace un rato de cómo podemos ahorrar unos buenos euros, utilizando una tarifa eléctrica con discriminación horaria.
Ahora vamos a ver cómo podemos evitar que nuestra nevera consuma más energía de la necesaria.
Todos conocemos que no debemos introducir alimentos calientes, pero además debemos tener la precaución de cubrir los líquidos que mantengamos en la nevera, y mantener tapados todos los alimentos.
En los tres casos el motivo es el mismo, la humedad que liberan los alimentos, hacen que el compresor de la nevera tenga que trabajar más, y por tanto genere un mayor consumo.























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