
Inés llevaba esperando toda la semana ese momento. Su padre le había prometido comprar una cometa (las puedes encontrar en tiendas de juegos por menos de 1 euro), y finalmente ese día había llegado.
A las 8 de la mañana fue a despertar a sus padres. Llevaba rato levantada, y ya había preparado el desayuno.
A las 9 estábamos cogiendo el coche para acercarnos a un parque cercano donde se pueden volar cometas muy bien, ya que el viento es bueno y no suele haber mucha gente.
Después de las lógicas dificultades iniciales, ya que era la primera vez que Inés intentaba volar una cometa, consiguió mantenerla arriba. ¡ Qué bonita se veía desde el suelo!
Moraleja: Por sólo un euro y tu tiempo, puedes hacer que tus hijos pasen un inolvidable día de campo.
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